Creer en Jesús es mucho más a asentir con la cabeza o hacer una breve oración en algún momento de nuestra vida. Creer en él es hacerlo el fundamento de nuestra experiencia cristiana y práctica diaria de la fe que profesamos.
El gravísimo problema de nosotros, los laodicenses, no es que seamos tibios, miserables , pobres, ciegos o desnudos. Somos todo eso como resultado del verdadero problema: hemos dejado fuera de nuestras vidas a Jesús. El amén, el testigo fiel y verdadero. Ap.3:20
febrero 28, 2013
Criatura nueva, frutos nuevos -Paul Washer
Esta es la verdad: si le pertenecemos al Señor, si su vida fluye en nuestras vidas, los frutos de su Espíritu se revelaran en cada acto de nuestra vida.
Creer en Jesús es mucho más a asentir con la cabeza o hacer una breve oración en algún momento de nuestra vida. Creer en él es hacerlo el fundamento de nuestra experiencia cristiana y práctica diaria de la fe que profesamos.
Creer en Jesús es mucho más a asentir con la cabeza o hacer una breve oración en algún momento de nuestra vida. Creer en él es hacerlo el fundamento de nuestra experiencia cristiana y práctica diaria de la fe que profesamos.
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