El gravísimo problema de nosotros, los laodicenses, no es que seamos tibios, miserables , pobres, ciegos o desnudos. Somos todo eso como resultado del verdadero problema: hemos dejado fuera de nuestras vidas a Jesús. El amén, el testigo fiel y verdadero. Ap.3:20
abril 10, 2013
Comunión con Él mediante sus sufrimientos. -John Piper
Ayúdanos Dios a no sentirnos cómodos en tu iglesia, y atrevernos a salir fuera del campamento llevando con orgullo su oprobio por amor a los que aun no lo conocen, pero sobre todo, por amor a Él. Hebreos 13:13
No hay comentarios.:
Publicar un comentario